Y el anciano hombre le dijo con una sonrisa:

-Querida Gerdum, la libertad no la puedes tocar, está dentro de las personas.

sábado, 5 de junio de 2010

LOS EE.UU DE LAS PLANTAS VII




EL DESIERTO



¿Dónde se encuentra?

Los grandes desiertos del mundo están en latitudes de 30º norte y sur y se extienden por el interior de los continentes. Son áreas de aire descendente que se calienta y, por lo tanto, llueve poco. El 5% de América del Norte es desierto; el Sáhara, que corre sin interrupción desde la costa atlántica de África hasta Arabia, es el desierto más grande del mundo (¡su tamaño es casi igual al tamaño de los Estados Unidos!) y se halla en expansión hacia al sur debido a la acción humana creciente (pastoreo intensificado) y al calentamiento global del planeta y efecto invernadero en aumento provocados por la acción del hombre.



Las regiones desérticas se caracterizan por tener una precipitación pluvial anual de menos de 250 milímetros. Como la temperatura no se modera, debido a que el aire contiene poco vapor de agua, muchas veces las noches son muy frías. De noche la temperatura puede descender hasta 30º, a diferencia de los trópicos húmedos donde la temperatura diurna y nocturna solo varía en pocos grados.


¿Qué plantas viven aquí?

Muchas plantas desérticas son anuales, las cuales pasan rápidamente de la semilla a la flor y de nuevo a la semilla en los períodos en que hay agua, de modo que durante la breve época del crecimiento el desierto puede estar alfombrado de flores.

(Desiertos en la época de crecimiento)




Muchas plantas perennes son suculentas, es decir, que están adaptadas a la escasez de agua. Algunas son caducifolias durante la sequía y pierden las hojas cuando no llueve; otras tienen unas pequeñas hojas duras que conservan el agua y todavía otras, como los cactos, tienen hojas modificadas como espinas duras y secas. Como sabéis hay distintos tipos de fotosíntesis, pues los tipos C4 y MAC, que conservan agua, son muy comunes en las plantas del desierto, al igual que los extensos sistemas radicales, de raíces, que capturan grandes cantidades de agua en los brebes períodos en los que está disponible.

(El cacto saguaro gigante es muy común en los desiertos, sobre todo Norteamércia; llega a medir 15 metros de altura y almacena el agua en el tallo engrosado que, tras las lluvias, se expande a modo de acordeón.)



(Árbol de Josué, llamado así por los primeros colonos que pensaron que su forma se asemejaba a un patriarca barbudo gesticulando en oración. Es la planta característica del Mojave, situado al norte del desierto de Sonora, California, que contiene el Valle de la Muerte, situado a 90 metros bajo el nivel del mar.)



(La "Alfombra de Oro" solo existe en el Valle de la Muerte)



(Desierto rocoso y desierto de arena blanca)






¿Qué animales viven aquí?

Los animales que viven en el desierto también están adaptados especialmente a este clima extremo. Por ejemplo, los reptiles e insectos tienen unas cubiertas externas impermeables y sus excreciones son secas, de modo que conservan muy bien el agua. Los pocos mamíferos del desierto son pequeños y casi todos nocturnos y obtienen la escasa agua que necesitan de las plantas que comen.

(Escorpión hirsuto gigante)




(Correcaminos)




(Lagarto de Gila)




(Lagarto cornudo)




(Camello blanco)




(Coyote del desierto)


viernes, 4 de junio de 2010

LOS EE.UU DE LAS PLANTAS VIII




LA SELVA TROPICAL




¿Dónde se encuentran?

La mayoría de las selvas tropicales se encuentran en la zona ecuatorial, donde la temperatura diaria media es la misma todo el año, la duración del día varía en menos de una hora y las precipitaciones abundan todo el año, pero a veces las lluvias son estacionales. Las variaciones de las precipitaciones de unas regiones a otras se debe a las montañas y a sus cortinas pluviales.

La selva pluvial tropical es el más complejo de todos los sistemas. Al año llueve en total de unos 2.000 a 4.000 milímetros, y el mes en el que llueve menos (unos 100 milímetros) se considera relativamente seco. En la selva pluvial tropical existen más especies de animales y plantas que en todo el resto de los biomas del mundo juntos. Podemos encontrar selvas tropicales en el centro de Sudamérica (el Amazonas), en gran parte de Centro América, a la altura del ecuador en la costa oeste africana, en la mitad este de Madagascar, en las islas Filipinas, etc.

(El Amazonas)





¿Qué plantas viven aquí?

Las áreas donde llueve poco todo el año se caracterizan por florestas de arbustos tropicales que tienen árboles con pequeñas hojas que conservan el agua. En las áreas con estaciones húmedas y secas bien delimitadas hay bosques caducifolios tropicales donde predominan árboles que pierden las hojas durante las épocas de sequía.

Aunque en una hectárea pueden concentrarse más de 100 especies de árboles diferentes, cada especie puede estar representada por un solo árbol; mientras que en un área de bosque caducifolio, por ejemplo, solo existen unas pocas especies de árboles, aunque cada especie está representada por muchos árboles.

La competencia crítica entre las plantas de la selva tropical se entabla por la luz. Más o menos el 70% de todas las especies de plantas son árboles. El piso arbóreo superior consiste en gigantes solitarios de 5o a 60 metros de altura, seguida por un piso arbóreo más bajo que se caracteriza por formar una bóveda continua de follaje. Los árboles que forman esta bóveda son de aspecto muy similar: sus troncos suelen ser delgados y solo se ramifican cerca de la copa. Las copas son altas y relativamente pequeñas como consecuencia del hacinamiento. Como el suelo está siempre mojado, sus raíces no penetran profundamente en él y a menudo los troncos terminan en gruesos refuerzos que les proporcionan una base amplia de sustentación. Sus hojas son grandes, duras y de color verde oscuro, su corteza es fina y lisa y sus flores suelen ser inconspicuas (es decir, poco visibles, poco sobresalientes) y de color verdoso o blancuzco.

(Ejemplo de diferentes pisos de plantas)



Abundan las enredaderas leñosas o lianas, en particular donde ha aparecido un claro en la selva, como consecuencia de la caída de un árbol. (¡Se han medido enredaderas de hasta 240 metros de longitud!) También hay muchas epífitas (plantas que crecen sobre otras plantas), a menudo a gran altura del piso del bosque. Estas epífitas germinan en las ramas de los árboles y obtienen agua del aire húmedo del manto. A diferencia de las plantas que están en contacto con el piso húmedo, las epífitas deben conservar el agua cuando no llueve. Algunas epífitas se asemejan mucho a algunas plantas desérticas, pues poseen unas hojas y tallos carnosos que almacenan agua. Otras tienen raíces esponjosas u hojas acopadas que captan la humedad y los restos orgánicos; muchas de éstas epífitas pueden absorber nutrientes de los organismos que se descomponen en estos "tanques" de almacenamiento. Una variedad de plantas, como helechos, orquídeas, musgos y bromeliáceas, han explotado este estilo de vida.

(Las lianas de las selvas son muy utilizadas como medio de transporte por muchos animales)


















(Tronco de un árbol repleto de espífitas)





¿Qué animales viven aquí?

Los animales selváticos viven en los distintos estratos o fajas de la vegetación, adaptados a sus características. Las aves de presa anidan en las copas de los árboles; por debajo de ellas se encuentran los monos, los loros y los tucanes, que conviven con mariposas y flores coloridas. A nivel del suelo viven los antílopes, los jabalís, los tapires, los lagartos y serpientes, sapos, ranas y felinos, algunos de los cuales también trepan a los árboles. Son muy númerosos los saltamontes, los escarabajos, hormigas, termitas y otros de mayor tamaño.

(Los tucanes y los loros son las aves más famosas de las selvas tropicales. Son realmente asombrosos sus picos, patas o plumaje de diversos colores)






















(Las mariposas abundan en estas selvas)






(Los gorilas son una de las especies más amenazadas de las selvas tropicales)















(La pantera es uno de los felinos a los que más agrada subirse a los árboles)














(Tigre de Bengala bostezando)



















(Tapir)















(Las ranas y los sapos de colores muy vistosos son, en la mayoría de las ocasiones, anfibios venenosos muy peligrosos)















(Los koalas y, sobretodo, los osos panda son animales en serio peligro de extinción)




























Para tener una pequeña idea de la biodiversidad selvática, se puede considerar que en unos 10 km2 de superficie pueden convivir unas 760 especies de árboles diferentes, 125 especies de mamíferos, 400 especies de aves, 100 de reptiles y 60 de anfibios. Es algo increible. ¡En un árbol puede haber más de 400 especies distintas de insectos!



¿Y qué hay del suelo?

En el piso de la selva casi no se acumulan hojas muertas, a diferencia de lo que sucede en los bosques que están en las zonas templadas, porque la descomposición es demasiado rápida. Todo lo que toca el suelo desaparece casi al instante, porque es transladado, se consume o se descompone rápidamente. En consecuencia, los suelos de las selvas pluviales tropicales son relativamente infértiles. Muchos están compuestos en su mayor parte por arcilla roja. Si se talan los árboles a menudo se erosionan rápidamente o forman unas costras gruesas e impenetrables que no se pueden cultivar más después de una temporada o dos.

Los suelos tropicales suelen ser pobres en elementos minerales y los pocos que hay tienden a ser arrastrados por las grandes lluvias. La mayor parte del nitrógeno, fósforo, calcio y otros nutrientes están en las plantas y en los árboles, no en el suelo; quienes almacenan mejor estas sustancias suelen ser los mismos que triunfan en la competición por la luz.

sábado, 15 de mayo de 2010

Y LA MÚSICA ¿PARA QUÉ SIRVE?



Científicamente la música es un fenómeno vibratorio: partículas del aire son puestas en movimiento y éstas partículas toman contacto con la materia y, a su vez, la ponen también en movimiento. Esto se llama "afinidad vibracional". Cuando las vibraciones del sonido afectan a las ondas del aire, éstas ondas afectan a otra materia.

Pero no todo se puede probar, demostras o explicar científicamente. El fenómeno de la música es puramente físico, pero su efecto sobre los seres vivos es aún un misterio; pero un misterio real y que podemos observar con nuestros propios ojos.

La música tiene un efecto definido en las personas, animales y en las plantas. Por ejemplo, puede llegar a tener una influencia muy poderosa en nuestro cuerpo, mente y emociones: la música con ritmo puede estimular nuestro cuerpo; melodías poderosas o armonías tocadas con sentimiento pueden hacernos llorar y conmovernos; y obras como las Fugas de Bach o los Conciertos de Mozart pueden ser mentalmente vigorizantes. Otro ejemplo sería las bandas sonoras del cine. Los productores de Hollywood creen fuertemente en el poder de la música, razón por la cual es esencial en la creación de sus películas. La música de un film captura mucho mejor que solo la imagen nuestros sentimientos, aumentando la expresividad de los acontecimientos y las emociones de los propios personajes.

Para que os aseguréis de que lo que os cuento no es cuento chino, haced un pequeño experimento:
Estáis viendo una película de terror solos o con amigos y llega la escena más espeluznante de todas. ¿Qué hacéis cuando os entra un miedo horrible en el cuerpo? Os tapáis los ojos, ¿verdad? Pues la próxima vez no os tapéis los ojos, tapáos las orejas y entonces descubriréis que lo que os pone los pelos de punta no es la imagen de la niña del exhorcista meneando su cabeza, sino la música afilada y siniestra, así como los chirridos de las puertas y los gritos despavoridos de los actores.

A lo largo del estudio de los efectos de la música sobre las personas se ha dividido a ésta en dos categorías: música positiva y música negativa. Actualmente, cuando se habla de música positiva no nos referimos sólo a música "alegre" o "feliz". La música negativa invoca emociones como frustración, ira, suspense, horror, miedo y estados de la mente como agotamiento y ansiedad. Sin embargo, la música positiva invoca emociones como amor, alegría, esperanza, paz y estados mentales como estabilidad, autovaloración y tolerancia.

Éste efecto de la música sobre nuestro ánimo es empleado muchísimas veces por la sociedad, para verlo solo hay que estar atento. ¿Qué música ponen en las tiendas de ropa? Música con ritmo, suelta, sencilla, que no agobia y engancha, música para que se haga amena y ligera la compra. ¿Qué música ponen en las discotecas? Música con mucho ritmo, música bailable, que nos mantenga activos y contentos. ¿Qué música ponen en los bares? Normalmente música más relajada, para que nos desestresemos, nos sea agradable estar sentados tomándonos algo, para que nos quedemos mucho tiempo. ¿Qué música ponen en los balnearios? Música relajante, suave y espiritual. Nosotros también somos capaces de conocer qué música nos agrada para unas cosas u otras. A mucha gente la música que le gusta le ayuda a concentrarse. Está comprovado que dependiendo del tipo de música que se escuche, se estudia con más o menos velocidad o con más o menos concentración. La música también afecta al funcionamiento de nuestro cuerpo, me refiero al funcionamiento vital de nuestro cuerpo. Se hizo hace tiempo un estudio sobre la digestión y se comprovó que los cantos budistas, escuchados mientras se come, hacen más lenta la digestión, más tranquila y sosegada, facilitando la ingesta adecuada de alimentos y favoreciendo a que lo que comemos engorde menos.

Que haya personas que escuchando música clásica se concentren mejor estudiando no quiere decir que si todos lo hacemos estudiemos mejor. Esto depende, ya no solo de que sea música positiva o negativa, sino de nuestros propios gustos musicales. Así, si alguien al que no le gusta nada el jazz escucha una canción de jazz animada y positiva, la canción le afectará de forma negativa.

Os invito a que hagáis de la música un elemento importante en vuestra vida, aunque muchos de vosotros puede que ya lo hagáis pero no os hayáis dado cuenta de la importancia tan grande que tiene.

miércoles, 12 de mayo de 2010

LAS PLANTAS RESPONDEN

Como todos ya sabemos, muchas plantas responden al tacto. Uno de los ejemplos más comunes se ve en los zarzillos de éstas, que se envuelven alrededor de los objetos que tocan permitiendo a la planta sujetarse y trepar. Éste hecho es bastante rápido, pues el zarzillo es capaz de enrollarse en torno a un sostén, una o más veces, en menos de una hora. La enredadera es una planta trepadora que todos conocemos:




Otra respuesta rápida al tacto ocurre durante la captura de la presa por la planta carnívora cazamoscas de Venus. Las hojas de ésta planta tienen dos lóbulos y cada uno presenta tres pelos sensibles. Cuando un insecto se posa en alguno de los lóbulos y roza, así, los pelos, se descarga un impulso eléctrico que desencadena el cierre instantáneo de la hoja. Los bordes dentados se entrecruzan a modo de una trampa para osos y se cierran en medio segundo.





Y las plantas son capaces de identificar el tipo de música que suena (si es positiva o negativa), aunque sea difícil de creer. Diréis ¿cómo van las plantas a escuchar música si no tienen oídos? Bueno, si no os lo creéis, seguid leyendo...


LOS EXPERIMENTOS DE DOROTHY RETALLACK:

En 1973 una mujer llamada Dorothy Retallack publicó un pequeño libro llamado "The Sounds Of Music and Plants", en el cual detallaba una serie de experimentos que había realizado para descubrir los efectos de la música sobre las plantas. Sigamos paso a paso su investigación:

Primer experimento: empleó tres gabinetes y tocó simplemente un tono continuo a las plantas. En el primer gabinete tocó el mismo tono durante ocho horas, en el segundo gabinete durante tres horas y en el tercero no tocó nada. Las plantas del primer gabinete murieron en catorce días, y las plantas del segundo crecieron extremadamente sanas, mucho más que en el tercero de los gabinetes. Éste descubrimiento fue muy interesante y se probó posteriormente con un grupo de trabajadores: cuando la música sonaba continuamente los trabajadores estaban más fatigados y menos productivos, y cuando la música sonaba, solo de vez en cuando a lo largo del día, los trabajadores estaban menos cansados, más productivos y atentos que cuando no sonaba ninguna música.

Segundo experimento: Dorothy usó plantas jóvenes situadas en dos gabinetes con una radio cada uno. En el primer gabinete la radió emitía Rock y en el segundo emitía música tranquila. La música solamente sonaba durante tres horas al día. Al quinto día se notaron cambios drásticos: en el segundo gabinete (con música tranquila) las plantas crecían saludablemente y sus tallos comenzaban a inclinarse hacia la radio; sin embargo en el primer gabinete las plantas habían crecido débiles y tenían las hojas pequeñas y atrofiadas. Tras dos semanas, las plantas en el gabinete "tranquilo" permanecían robustas y florecientes y seguían teniendo el mismo tamaño e inclinándose hacía la radio; y las plantas en el gabinete "de Rock" habían crecido extremadamente altas, su floración había decrecido y los tallos estaban inclinados alejándose de la radio. En el decimosexto día casi todas las plantas del gabinete "de Rock" estaban en estados terminales, mientras las plantas en el gabinete "tranquilo" estaban vivas, bellas y crecían abundantemente.



Tercer experimento: Dorothy creó una cinta de música Rock con canciones de Jimi Hendrix, Vanilla Fudge y Led Zeppelin. De nuevo las plantas se desviaron de la música. Pensando que quizá fuese la percusión de la música Rock lo que causaba el rechazo en las plantas, realizó de nuevo el mismo experimento con una canción interpretada sin percusión. En éste caso las plantas se inclinaron de nuevo en dirección contraria a la música, pero no tanto como anteriormente. Cuando realizó otra vez éste experimento, ésta vez con las mismas canciones pero interpretada por instrumentos de cuerda madea (violines, violonchelos...), las plantas se inclinaron hacia la música.

Cuarto experimento: usó de nuevo tres gabinetes. En uno puso música clásica del norte de la India, en otro música de Bach para órgano y en el último no puso música. A las plantas la música que más "les gustó" fue la del primer gabinete. En el gabinete donde sonaba Bach las plantas también se inclinaron hacia la música, pero no tanto como en el primer caso.

Quinto experimento: empleó otros tipos de música. Las plantas con música Country no mostraron reacciones, igual que aquellas que estaban en gabinetes silenciosos. Sin embargo, a las plantas les gustó el jazz.

Sexto experimento: en un gabinete puso música Rock y en otro música clásica moderna y disonante. Las plantas en el primero se inclinaron entre 30 y 70 grados huyendo de la música; y las plantas del segundo gabinete se inclinaron menos, entre 10 y 15 grados.

Con estos experimentos, aunque no fueran plenamente científicos, Dorothy demostró al mundo que las plantas responden, literalmente, a estímulos tan naturales y comunes entre los seres humanos como son el tacto y la música.


lunes, 10 de mayo de 2010

LAS PLANTAS TAMBIÉN HABLAN



Las plantas angiospermas forman el grupo más extenso del reino de las Plantas, tienen flores y producen frutos con semillas. Árboles como el roble, arbustos como el tomillo o hiervas como el trigo son plantas angiospermas.

Muchas de éstas plantas producen compuestos tóxicos o de mal sabor que las defienden muy bien de los animales herbívoros. En algunas especies la producción de éstos compuestos comienza o aumenta como respuesta al daño que les causan algunos herbívoros; y ésta alta concentración de sustancias detiene toda depredación adicional y evita que la planta sufra un daño grave.

Estudios realizados en la Universidad de Washington y en el Dartmouth College revelan que las plantas no solo se defienden a sí mismas, sino que también "advierten" a otras plantas cercanas para que éstas puedan movilizar sus defensas antes de ser atacadas.

Éste efecto se observó por primera vez en sauces de Sitka (Alaska). Allí, a los tres días de haberse detectado sustancias químicas defensivas en las hojas de los sauces atacados directamente por orugas lagartas, se encontraron altos niveles de esas mismas sustancias defensivas en las hojas de sauces que aún no habían sido afectados, algunos de ellos situados ¡a 60 metros de los sauces dañados!

Tras ésta observación y un posterior estudio se llegó a la conclusión de que las hojas de los sauces dañados, además de crear sustancias auto-defensivas, liberaron una sustancia que, transportada por el aire, llegó a las hojas de los otros sauces desencadenando la producción de sustancias químicas defensivas en ellas.

La comunicación química entre individuos de una misma especie es un fenómeno común y conocido en animales, pero, sin embargo, pocos conocen la "lengua" de las plantas. Esto es el primer indicio de que entre los individuos vegetales podrían existir muchísimas interacciones que no son percibidas, ni siquiera, por un ojo bien entrenado.

miércoles, 7 de abril de 2010

SECRETOS DE "LAS BATUECAS"


Escondido entre la espesura del valle, encontramos un monasterio llamado "El Convento del Desierto Carmelitano", construido en 1602 y donde, aún hoy tras más de cuatrocientos años, siguen viviendo monjes, conocidos como los "Carmelitas Descalzos", quienes se dedican a la vida sencilla, a la meditación y el cultivo. En el interior del monasterio podemos encontrar un cementerio, una biblioteca, varias capillas y ermitas (también distribuidas por todo el valle), talleres donde confeccionan productos artesanales (dulces, pan, muebles, cerámicas), numerosas habitaciones para los monjes, así como para los peregrinos o necesitados que busquen lugar donde pasar unos días; pero lo más increible de este monasterio tan antigüo son los pequeños jardines que los monjes cuidan con tanto mimo.

martes, 6 de abril de 2010

LAS BATUECAS



"Las Batuecas" es un Parque Natural declarado como tal desde 1978. Independientemente de ser uno de mis rincones preferidos de España (al igual que el de nuestro querido profesor de filosofía, como muchos ya sabéis) he de admitir que quien tiene la suerte de introducirse, ya sea a pie o nadando, en su espesura y sus especies, no lo olvida jamás.

Tiene una superficie que alcanza los 44.800 Ha y se encuentra situado en la zona suroeste de Castilla y León, al sur de la provincia de Salamanca. No solo su paisaje, tremendamente agreste, hace a "Las Batuecas" especial, también su arquitectura popular, pues tanto a lo largo del río "Batuecas" como rodeando el Parque Natural, existen varios nucleos rurales considerados conjunto histórico-artístico.

Presenta un gran abanico de formaciones vegetales. El valle de Alagón, que atraviesa el Parque, pone en contacto de una manera suave la meseta norte y la meseta sur, encontrándose formaciones del mediterráneo continental castellano y leonés, así como el clima más temperado de Extremadura. De más altura a menos, encontramos: piomales fríos, bosques de pino silvestre, abedulares, robledales de rebollo, castañares, carballedas, encinares, cultivos de cerezo y vid, alcomocales, madroñeras, olivares y viñedos, alisedas y enebrales de enebro rojo.

Su fauna también es increible y se puede observar a simple vista desde los caminos; podemos ver: buitres negros, cigüeñas negras, cabras montesas ibéricas... Hasta el año 1995 había constancia de la presencia de linces ibéricos, cuya situación ahora es dudosa. Además, la separación de éste sector del sistema central ha provocado la aparición de endemismos (seres cuyo habitat se encuentra en un reducido ámbito geográfico y cuya existencia no se da en ninguna otra parte del mundo), como el pez "La Colmilleja del Alagón", o la lagartija de la Peña de Francia.

En pocos lugares como en "Las Batuecas" se encuentra una concentración tan elevada de arquitectura tradicional, edificaciones religiosas, plazas fortificadas, elementos etnográficos y usos tradicionales. En cualquier caso, la acción humana más importante de este lugar son la concentración de pinturas rupestres que tiene y la conservación de la arquitectura tradicional en sus pueblos (La Alberca, Mogarraz, Miranda del Castañar... )

Es un lugar mágico que os animo a que visitéis si algún día se os da la ocasión. Al principio de la primavera, cuando el río corre rebosante de agua cristalina, o en otoño, cuando el pincel de la naturaleza ha coloreado cada hoja de un tono dorado, son momentos perfectos para asomarse a este bello rincón del planeta.